Slider[Style1]

Style2

Style3[OneLeft]

Style3[OneRight]

Style4

Style5[ImagesOnly]

Style6

Cuando un chico está con paperas sufrirá una hinchazón dolorosa entre la oreja y el ángulo de la mandíbula. Esto, además del dolor, puede hacerlo ver un tanto deforme. Deberá comer alimentos blandos, sentirá dolores de cabeza y tendrá, en algún momento, temperatura alta. Y eso, aunque suene paradójico, será todo.

Por eso, si un varón ha de padecer esta infección virósica de sus glándulas salivales (conocida científicamente como parotiditis), es preferible que la sufra antes de la pubertad. Porque después sí sobrevienen riesgos que van más allá de una simple incomodidad. Cuando la papera ocurre en una edad inoportuna, los daños pueden ser irreversibles, advierte el doctor Oscar Rojas, urólogo del Hospital Clínico de la Universidad de Chile. Es que cuando se contrae después de la pubertad, la parotiditis puede afectar otros órganos además de las glándulas salivales.

Se considera que el 20 por ciento de los varones que contraen esta enfermedad en la adolescencia es víctima de una dolorosa inflamación en uno o en ambos testículos. En algunos casos, el o los testículos afectados pueden quedar lesionados de por vida. Esto significa, si afecta a ambos, infertilidad. La inflamación testicular requiere riguroso reposo en cama y el dolor se puede calmar con hielo. Lo cierto es que, más allá de los avances de la investigación médica, las paperas siguen siendo un riesgo para el varón y, si son inevitables, es preferible sufrirlas en la infancia.

About Daniel Torres

Amante del deporte y del fisicoculturismo, entrenador y profesor de culturismo.
«
Siguiente
Entrada más reciente
»
Anterior
Entrada antigua

No hay comentarios:

Post a Comment