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Las plantas estuvieron a lo largo de la historia al lado de los seres humanos, dispuestas a dar una mano y a ser investigadas, aportando curas y alivios para tratar cualquier tipo de mal. Este tipo de medicina natural, totalmente segura y efectiva, es conocida en la actualidad con el nombre de Fitoterapia.

Medicina natural: el conocimiento de las propiedades terapéuticas de las plantas es un verdadero desafío para la ciencia moderna: día a día se suman importantes investigaciones clínicas y se descubren o confirman numerosos efectos benéficos, muchos de ellos ya conocidos por culturas milenarias.

El crecimiento de los productos fitoterapéuticos en el mundo es fenomenal: un 25% de la farmacopea occidental corresponde a derivados herbales y un 25% a sustancias naturales. Como consecuencia de esto se produjeron numerosos cambios en la legislación para su comercialización y han aparecido importantes laboratorios internacionales y locales que se han lanzado a este segmento con productos de alta calidad.

Tanto en Europa como en los EE.UU., el mercado de medicamentos fitoterapéuticos crece día a día, ocupando en la actualidad casi el 40% de los productos que comprenden el circuito comercial farmacéutico.

Sin embargo, a pesar de que han aumentado las investigaciones y estudios científicos de las plantas medicinales, todavía no se conocen muchos de los principios activos a los que deben las plantas sus extraordinarias cualidades.

Sin efectos secundarios: es muy importante destacar que los remedios a base de plantas medicinales presentan una inmensa ventaja con respecto a los tratamientos químicos: en las plantas, los principios activos se hallan siempre biológicamente equilibrados por la presencia de sustancias complementarias que se potencian entre sí y evitan que se acumulen en el organismo, por lo que sus efectos indeseables están limitados.

Ventajas de esta terapia: la principal ventaja de este tipo de tratamiento consiste en su modo de acción, ya que la fitoterapia estimula las defensas del organismo en lugar de sustituirlas. Su acción se realiza de forma profunda, pero sin agredir al organismo y su finalidad consiste en estimular los procesos recuperativos del cuerpo, al tiempo que busca reestablecer sin agredir el equilibrio fisiológico.

El resultado es una acción más eficaz, duradera y sobre todo, desprovista de efectos secundarios.

Además, la característica fundamental de la Fitoterapia es que está basada en el empleo del complejo biogenético de la planta para sus productos medicinales y no de los productos químicos aislados o sintéticos, producidos con extractos de la planta. Estos productos abarcan todos los principios activos, como también el complejo de proteínas, enzimas, elementos naturales como el hierro, cobre, flúor y otros metabólicos primarios.

La cultura naturalista se basa en una profunda sabiduría del valor curativo de las diferentes hierbas, para seguir avanzando en la búsqueda del ancestral deseo humano de permanecer sano.

Fitoterapia andina: Así como muchos pueblos de la Antigüedad Clásica se valieron del poder de las hierbas y las plantas para desarrollar su medicina, también aquí en el continente americano, más cerca en el tiempo y en el espacio, los indígenas que habitaron las alturas de Los Andes supieron aprovechar los beneficios que el reino vegetal les brindaba en esa zona.

Aún en la actualidad, en la puna argentina, los habitantes descendientes de los coyas e incas utilizan diferentes plantas para tratar enfermedades. Es que el medio ambiente que los rodea es extremadamente inhóspito, por lo que el hombre andino debe duplicar su esfuerzo a la hora de sobrevivir en ese medio.

La medicina puneña reproduce con mayor claridad que en otros lugares del noroeste todos sus antecedentes prehispánicos, debido al aislamiento geográfico y cultural en el que se encuentra su población. Esto permite que algunos elementos, sobre todo de su farmacopea, subsistan con sorprendente vigor desde un pasado remoto.

Las propiedades que en general poseen las hierbas de alta montaña pueden resumirse en las siguientes: Antiespasmódicas, Alucinógenos, Astringentes, Colagogos, Depurativos, Diaforéticos, Diuréticos, Emolientes, Estimulantes, Expectorantes, Laxantes, Sedantes, Vermífugos, Vulnerarios.

A pesar del tiempo transcurrido y de la oposición generada en su contra, esta medicina natural y folklórica todavía sigue vigente. Y su influencia llega incluso a los grandes centros urbanos como consecuencia de las migraciones de población desde el noroeste argentino e incluso de países limítrofes como Bolivia o Chile.

Un poco de Historia: el empleo de las plantas medicinales con fines curativos es una práctica que se ha utilizado desde tiempo inmemorial. Durante mucho tiempo los remedios naturales, y sobre todo las plantas medicinales, fueron el principal e incluso el único recurso del que disponían los médicos.

Esto hizo que se profundizara en el conocimiento de las especies vegetales que poseen propiedades medicinales y que se ampliara la experiencia en el empleo de los productos que de ellas se extraen.

Muchas de las especies vegetales utilizadas por sus virtudes curativas entre los antiguos egipcios, griegos y romanos pasaron a formar parte de la farmacopea medieval, que más tarde se vio enriquecida por el aporte de los conocimientos del Nuevo Mundo.

Dichas plantas medicinales y los remedios que entonces utilizaban se siguen usando en la actualidad.

About Daniel Torres

Amante del deporte y del fisicoculturismo, entrenador y profesor de culturismo.
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