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Cuatro teorías de la nutrición que pueden no estar totalmente comprobadas o pueden ser directamente falsas. El caso es que hay un montón de leyendas que arrastra la "sabiduría popular" que no tienen nada de cierto. Aquí van las más comunes

Que una dieta a pura zanahoria te deja diez puntos, que el tema es no comer nada de noche, que si de acá a un mes me mato a abdominales llego seguro, que no hay como una buena dieta disociada. Típica charla de verano a metros del mar o al borde de la pileta. Lo cierto es que el mundo de la nutrición está plagado de mitos; creencias populares que se transmiten de boca en boca como verdades absolutas y que en la mayoría de los casos carecen de fundamento alguno. Para aclarar en parte el asunto, aquí sigue una guía con la revocatoria a cuatro grandes y conocidas leyendas. En el terreno de la sabiduría popular, creer o reventar.

1. Todas las calorías engordan lo mismo.

Falso, las que provienen de las grasas tienen una mayor probabilidad de acumularse en vez de consumirse. Si lo limitás a sumar no saldrán las cuentas porque 100 Kcal. aportadas por un aceite engordan más que 100 Kcal. de pasta. La razón es que al cuerpo le cuesta más digerir los carbohidratos y proteínas que la grasa, y usa más energía (calorías) en el proceso.

2. Para adelgazar una determinada zona hay que hacer ejercicios localizados en dicha zona.

También es falso. Por muchos abdominales que hagas, no conseguirás quitar "el flotador" de encima, y si los brazos están muy gordos, de nada servirá que te tortures haciendo bíceps con pesas... Esos depósitos grasos son almacenes de energía y se van movilizando con un orden preestablecido genéticamente. Para vaciarlos hay que hacer ejercicios aeróbicos, que aumenten las pulsaciones durante un tiempo sustancial (correr, nadar, bicicleta...). El cuerpo comenzará a quemar primero la grasa que hay entre los omoplatos, luego de La zona abdominal, luego de la cara y por ultimo de caderas y muslos, independientemente del ejercicio aeróbico que hagas. EL orden suele variar ligeramente en cada persona.

3. Determinadas combinaciones de alimentos hacen perder peso.

Esta teoría, base de las llamadas dietas disociadas, carece de fundamento alguno. Por separar la toma de carbohidratos de la de proteínas no se consigue que las calorías que aportás tengan menos tendencia a transformarse en grasa, como si el cuerpo "tuviera que elegir" entre digerir una cosa u otra. Hay personas que pierden algo de peso con estas dietas por puro aburrimiento: si estás obligado a tomar sólo carbohidratos, sin combinarlos, es probable que no acabes siquiera con la ración recomendada. Lo mismo ocurre con una comida exclusivamente integrada por proteínas... o combinás con todos los nutrientes, para lograr un aporte equilibrado y sano, o el resultado es poco tentador.

4. Una cena copiosa engorda más que una comida a mediodía igual de abundante.

Falso. Esta es una teoría de Las mas extendidas, se dice que las calorías de la cena se transforman en grasa porque el metabolismo se ralentiza al dormir... y hasta dan ganas de creérselo. Lo que importa es el balance total diario, pero no parece haber influencia alguna en la cantidad de grasa acumulada y la hora del día en la que tomás los alimentos. Otra cosa, totalmente cierta, es que sea más saludable desayunar mucho y cenar poco, ya que evitás ir a la cama con el estomago en pleno proceso digestivo, pero los mismos alimentos engordan igual a las 8 de la mañana que a las12 de la noche.

About Daniel Torres

Amante del deporte y del fisicoculturismo, entrenador y profesor de culturismo.
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