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Además de ser ideal para rehabilitaciones por lesiones deportivas, la flotación en el agua alivia el dolor y la tensión en las articulaciones, y permite que el cuerpo se estire en un amplio rango de movimiento y mantenga la flexibilidad

El agua se ha utilizado desde hace mucho para la rehabilitación de lesiones deportivas, pero los atletas saludables también pueden nadar como suplemento a su ejercitación.

"Ejercitar en agua es excelente para la construcción de capacidad cardiovascular y fuerza muscular, y es un gran complemento a la ejercitación en tierra.

Los ejercicios de bajo impacto en el agua se pueden realizar todo el año a un costo módico o gratis. Todo lo que se necesita es una piscina. Ni siquiera tenés que aprender a nadar, aunque para tu seguridad, debes saber algo. De todas formas, ya estás mojado.

UNA HORA DE 20 MINUTOS

El rendimiento del corazón se incrementa en el momento en que te metés hasta el cuello en la piscina.

Como el 90 por ciento del peso corporal está sumergido en agua, el sistema circulatorio puede enviar sangre al corazón con más eficiencia, sin tener que luchar contra la gravedad.

Mientras aumenta la circulación también lo hacen el ritmo y el volumen cardiaco, haciendo que el corazón expulse más sangre con cada latido.

La cantidad que expulsa el corazón cada vez que bombea se conoce como volumen de golpe, y se puede incrementar hasta un 35 por ciento cuando ejercitamos en el agua. El volumen de golpe a tiempo de ritmo cardíaco equivale a la resistencia cardiaca, o sea, cuánto trabajo necesitás para quemar calorías. Podés trabajar dos o tres veces menos en el agua que en la tierra para alcanzar el ritmo cardiaco deseado, por lo que veinte minutos de carrera en el agua se traduce en aproximadamente una hora de carrera terrestre".

Por supuesto, si te lesionaste, sos propenso a lesiones o buscás evitar dolores, el agua es una gran opción.

En la piscina no hay impacto ni peso en las articulaciones, por lo que el riesgo de lesiones es mínimo. También se trabaja oponiendo uniformemente grupos musculares como los tendones de la corva y los cuadriceps, porque la resistencia viene de todas direcciones.

La flotación en el agua alivia el dolor y la tensión en las articulaciones, y permite que el cuerpo se estire en un amplio rango de movimiento y mantenga la flexibilidad.

La presión hidrostática y la densidad del agua crean una resistencia constante alrededor del cuerpo, de entre un 12 y 14 por ciento más que en el aire -que soporta uniformemente las partes del cuerpo y contribuye a reducir las inflamaciones-. Como el agua es un entorno tan benigno, se recomienda para rehabilitación.

About Daniel Torres

Amante del deporte y del fisicoculturismo, entrenador y profesor de culturismo.
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