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Es curioso que pocas personas relacionen la alimentación con las lesiones que sufren en la vida diaria. No hace falta mucha lógica para comprender que una alimentación desequilibrada aumenta el riesgo de sufrir lesiones.

Las articulaciones y los ligamentos son tejidos que se regeneran muy lentamente y a los que los nutrientes llegan con dificultad por lo que necesitan una alimentación especial y cuidada para contrarrestar el desgaste y favorecer la regeneración.

Si además practicas ejercicio, las necesidades de nutrientes aumentan en general, por lo que las articulaciones son las primeras en sufrirlas deficiencias en la alimentación, debido a que el metabolismo intenta suplir las demandas para mantener las funciones vitales y la regeneración de los tejidos pasa a segundo término.

Hay tres objetivos en la dieta y suplementación del deportista para prevenir las lesiones: 

• Aumentar y facilitar la llegada de nutrientes específicos a la articulación;
• Favorecer la regeneración por el uso de la articulación;
• Minimizar la inflamación después de los esfuerzos físicos.

LOS ALIMENTOS

Las hortalizas como los ajos, cebollas, etc., tienen un estimulante y poderoso olor, por la presencia de una sustancia llamada alicina que es un sulfuro de alilo que se descompone por la acción de una enzima, liberando el penetrante olor. Aparte de ahuyentar vampiros, los ajos y cebollas son un seguro para evitar lesiones porque aportan azufre a las articulaciones.

Pescados ricos en ácidos grasos omega-3: Los ácidos grasos omega-3 están de moda, por sus efectos protectores para el corazón y la circulación. Pero pocas personas saben que además son un aliado de las articulaciones. Pueden acelerar la curación de los ligamentos dañados ya que aumentan la entrada de nuevas células en la zona dañada y aceleran la síntesis de colágeno. Además los pescados contienen vitamina D, magnesio y fósforo. Los pescados más ricos en omega-3 son los de aguas frías como el salmón, atún, caballa, arenques, sardinas, etc.

Vino: mucho se ha escrito acerca de las virtudes del vino tinto para la salud, siempre que se beba con moderación. El alto contenido en polifenoles y taninos, no sólo protege al corazón; las procianidinas también ayudan a estabilizar las fibras del colágeno, mejoran el sostén articular y tienen efectos antiinflamatorios.

Agua: tus articulaciones tienen un "colchón de agua" como amortiguación para soportar los impactos. Por lo que un buen nivel de hidratación es una de las máximas para mantener las articulaciones durante toda la vida. Para un deportista que pierde mayor cantidad de líquido al sudar, beber adecuadamente es una garantía para prevenir lesiones. Se ha visto que la deshidratación puede debilitar seriamente las articulaciones y hacerlas más propensas a las lesiones. Piensa que la matriz celular que rodea al cartílago está compuesta en un 60-80% de agua. La gran capacidad de hidratación permite el movimiento de nutrientes para alimentar el tejido.

Con la edad, el ejercicio intenso, la deshidratación, el estrés, se pierde la capacidad para retener agua y se produce desnutrición que incluso, puede llegar a calcificación del cartilago, que conlleva la muerte de los condrocitos y el endurecimiento de la articulación. Para no llegar a estos extremos, basta beber entre dos y tres litros de agua al día como mínimo y reponer las pérdidas por sudor durante el ejercicio.

Alimentos ricos en vitamina C: la vitamina C o ácido ascórbico es un potente antioxidante imprescindible para la producción y el mantenimiento del colágeno (tejido conectivo, cartílago, tejido osteoide del hueso, dentina de los dientes, piel y tendones).

About Daniel Torres

Amante del deporte y del fisicoculturismo, entrenador y profesor de culturismo.
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