Slider[Style1]

Style2

Style3[OneLeft]

Style3[OneRight]

Style4

Style5[ImagesOnly]

Style6


A través de los siglos, la cultura occidental fue adoptando y adaptando cada vez una mayor cantidad de secretos y técnicas de Oriente.

Así, las ciencias modernas se nutrieron muchísimo con la medicina tradicional china y las terapias de curación basadas en la energía y la meditación.

Todas esas teorías fueron reutilizadas e incorporadas a la vida diaria de millones de personas a lo largo de todo el planeta. Entre estos legados se encuentran las muchas terapias relacionadas con las diferentes técnicas de masajes o de sanación a través de las manos.

La digitopuntura es una de las más conocidas y utilizadas. Junto a la acupuntura por agujas y la moxibustión (calor producido por la combustión de la artemisa), esta técnica milenaria oriental es una de las mejores formas de acupuntura que existen, y sigue manteniendo su vigencia por su simplicidad, eficacia y belleza.

En ella, el especialista trabaja con sus manos presionando en los mismos puntos de meridiano o canales de energía que describe el sistema chino de medicina.

¿Cómo trabaja?

Para este sistema, el estado de enfermedad aparece en el organismo cuando la energía se bloquea y no fluye normalmente. Desde el punto de vista emocional, estos bloqueos generalmente tienen que ver con la incapacidad que muchas veces tenemos para adaptarnos a los cambios vertiginosos que se producen a nuestro alrededor, que pueden deberse a la autoexigencia, la rabia contenida, la insatisfacción y otros sentimientos relacionados. En ese momento se dan los bloqueos energéticos que lentamente van deteriorando la salud.

Las manifestaciones físicas con las que usualmente se presentan estos bloqueos son: cefaleas, tensión en cuello y espalda, mareos, vértigo, zumbido de oídos, dolores lumbares, ciática, pesadez en las piernas o depresión, por mencionar sólo algunos de los síntomas.

Con la digitopuntura, el terapeuta utiliza sus manos -que se deslizan como radares sobre el cuerpo del paciente- para ir detectando los bloqueos, dispersándolos y ayudando a que esas energías fluyan por los canales naturales. 

De esta manera, el organismo enfermo puede reencauzar la energía para volver a funcionar normalmente.

¿Para quiénes sirve?
Hace algún tiempo se pensaba que la digitopuntura era de aplicación preferente para niños o personas débiles, pero las investigaciones recientes han demostrado que su efectividad depende más del tipo de persona y no de la edad o la contextura física. 

A algunos les resulta más favorable y permanente la acupuntura con agujas, a otros la moxibustión o aplicación de calor con hojas de artemisa a modo de grandes cigarrillos y hay otro grupo de personas que responde mejor a la digitopuntura.

Como no hay efectos secundarios que atender, sólo se trata de experimentar hasta encontrar la técnica más adecuada para cada uno.

¿Cómo practicarla en casa?

A diferencia de la acupuntura, que es algo complicada y que requiere de conocimientos profesionales para practicarla -y que resulta esencialmente curativa, es decir que actúa fundamentalmente cuando las enfermedades ya se han presentado-, la digitopuntura es muy sencilla y resulta preferentemente preventiva, aunque también posee una alta eficacia curativa una vez que la enfermedad se ha manifestado.

Aprovechar el tiempo

Una buena forma de llevar este arte oriental a nuestra vida cotidiana es aplicarlo mientras miramos la televisión o estamos esperando a alguien en casa, ya que podemos aprovechar esos momentos para masajear o presionar los puntos que nos afecten. 

Como una forma de cuidado continuo, así como el hacer ejercicios físicos o el ocio relajante, la digitopuntura puede convertirse en un elemento fundamental para nuestra felicidad y equilibrio.

Algunos usos

Si usted ya sabe que en el invierno suele engriparse, entonces cuando esté próximo el cambio de estación debe empezar a tocar los puntos adecuados para ello y así pasará un invierno estupendo. 
O si, por ejemplo, hay algún tipo de trabajo o un viaje por el que sufre cansancio o mareos, puede aprovechar los ratos libres para masajear los puntos anti-estrés, revitalizantes. 
Si alguien tiene una baja en sus impulsos sexuales, insomnio, nerviosismo o sudoraciones, con la digitopuntura puede encontrar la solución. Todo es cuestión de saber qué punto tocar.

Encontrar los puntos

Aunque varios terapeutas enseñan a masajear sólo los puntos clave, a veces resulta más útil masajear todo o parte del meridiano correspondiente. 

Los meridianos son una especie de vías o carreteras por donde circula un tipo de energía correspondiente a determinado tipo de funcionamiento del cuerpo. 

En total son doce, seis yin y seis yang, que se presentan como polaridades o pares opuestos. Así, yin es femenino y yang, masculino y cada uno corresponde a un estado de un par dicotómico: pasivo y activo, frío y calor, noche y día. 

Los meridianos yin comienzan y terminan en el tórax y los meridianos yang empiezan y terminan en la cabeza, por lo que la cabeza es el lugar más yang y el tórax el más yin. 

Además de conocer por dónde pasan, es importante aprender la dirección del flujo de energía de cada uno para saber cómo tonificar y cómo sedar.

Descubrir el propio cuerpo

Conocer y aprender sobre la digitopuntura es como descubrir el mapa de nuestros cuerpos y recorrerlo turísticamente como un hobbie que luego nos dará muchos motivos de felicidad y hasta puede convertirse en una profesión. Y lo ideal, obviamente, es contar con un guía experimentado que nos devele los secretos de esta técnica milenaria.

Pero es importante saber que, una vez que hayamos empezado a descubrirnos, ya podremos convertirnos en nuestros propios cartógrafos. Ya lo ven: ¡¡no hay motivos para no lanzarse a la aventura de la exploración!!.

About Daniel Torres

Amante del deporte y del fisicoculturismo, entrenador y profesor de culturismo.
«
Siguiente
Entrada más reciente
»
Anterior
Entrada antigua

No hay comentarios:

Post a Comment