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La prevención contra las infecciones respiratorias provenientes del frío y del agotamiento físico y psíquico está al alcance de cualquiera con sólo girar una canilla. En efecto, basta con un baño de inmersión de 20 minutos para renovar energías y reforzar el sistema inmunológico. Una dosis de aceites esenciales en el agua completan las características armonizadoras de esta propuesta.

Los baños calientes producen un efecto vagotónico. Es decir, una dilatación de los vasos sanguíneos cutáneos (que llevan a la piel una cantidad de hasta 1,5 litros de sangre). Esto activa la sudoración, espesa la sangre (lo que permite la absorción de residuos de las células y del líquido intestinal), tiene una acción alcalinizante, reduce el azúcar y estimula el peristaltismo intestinal. 

Según los aditivos y la temperatura, los baños acompañados de aceites esenciales generan efectos de estimulación o relajación a partir de la estimulación del sentido del olfato, estrechamente vinculado a la memoria y al área emocional.

About Daniel Torres

Amante del deporte y del fisicoculturismo, entrenador y profesor de culturismo.
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