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Ropa cómoda, calcetines, unas buenas zapatillas, la riñonera para las llaves y el celular. Preparamos alguna bebida para el camino y salimos a correr. Pero ¿qué tan beneficioso es para nuestras articulaciones? ¿Podemos correr sobre cualquier superficie?

Si la única forma que tenemos de realizar aeróbicos es salir a correr, podemos recurrir a la variedad de suelos. Cada superficie ofrece una resistencia distinta y esto ayuda a retar a nuestro cuerpo a distintas intensidades de trabajo.

Pero debemos tener en cuenta algunos detalles:

Si tenemos el arco del pie alto, no debemos trabajar sobre superficies muy duras, porque no se absorven bien los golpes.

Por el contrario, si tenemos buena flexibilidad en el pie, trataremos de no correr mucho sobre superficies blandas.

Veamos los pros y las contras de las superficies más comunes:

Cemento

A favor: en general es una superficie más equilibrada. Suele ser la única opción para los que viven en la ciudad.

Contra: golpea más de lo que el cuerpo puede absorber.
asfalto

Asfalto

A favor: tiene pocas irregularidades. En épocas cálidas es más blando que en invierno. Es la elección más adecuada.

Contra: el impacto sigue siendo grande.
hoja

Hierba

A favor: el impacto es mínimo. Es la ideal si venimos de correr en suelos muy duros, para ayudar a recuperarnos.

Contra: hay que vigilar el estado del suelo: pozos, piedras, ramas.
tierra

Tierra

A favor: ofrecen un buen apoyo, deberían ser el 50% de nuestro recorrido.
Contra: El trabajo es más duro. La superficie es más irregular.

Arcilla

A favor: son superficies más suaves que el cemento y el asfalto.
Contra: si hay sequía prolongada, puede ser más dura que el cemento en verano.

About Daniel Torres

Amante del deporte y del fisicoculturismo, entrenador y profesor de culturismo.
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