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Sigue estos consejos para mantener un balance adecuado de energía durante todo el día y acabarás consiguiendo un cuerpo más musculado y esbelto

No sientas nunca hambre. El hambre es un signo de que el azúcar sanguíneo empieza a bajar, lo que significa que has esperado mucho para comer. 

"Cuando sientas la primera sensación de hambre, ten disponible algo que te lo quite rápido y eleve tu nivel de azúcar sanguíneo". Un aperitivo de 200 a 250 calorías que incluya carbohidratos debe ser suficiente.

No sientas nunca sed. Hasta cierto punto, la sed puede incrementar el apetito. Mantén correcto tu nivel de hidratación para que tus sistemas corporales trabajen mejor.

Come siempre antes de entrenar por la mañana. Cuando te despiertas, los depósitos de glucógeno hepático se han agotado.

¿De dónde saca el cuerpo la energía para entrenar si no ha comido? Descomponiendo tu masa muscular para sacar carbohidratos de la proteína, y un poco de la grasa que tienes.

"Es contraproducente, por qué tener problemas para entrenar, catabolizando el mismo tejido que intentamos construir'.

No desequilibrés la dieta. Empeza el día en un estado de equilibrio energético, y continualo así. Unicamente de esa manera conseguiréis mejoras en composición corporal, energía y rendimiento.

Planificadlo anticipadamente. El azúcar sanguíneo "salta" cada tres horas, así que debéis hacer una comida cada tres horas mientras estéis despiertos. Controlad el aporte de calorías para que se equilibre con su gasto.

Comprad una calculadora. De esa manera conseguiréis controlar el balance energético del día al conocer perfectamente las a calorías ingeridas a base de los tres principios inmediatos y sabréis enseguida si estáis haciendo las cosas correctamente.

About Daniel Torres

Amante del deporte y del fisicoculturismo, entrenador y profesor de culturismo.
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